HISTORIA
Figurando en el Cabildo Fundacional la advocación de “Virgen de la Angustia” como uno de los titulares de la Hermandad, uno de los objetivos primordiales de los hermanos fundadores fue encontrar una Imagen a la que dar culto público. Durante los primeros años de actividad una Dolorosa donada por un hermano cumple esa función.
1931; Antigua Virgen de la Angustia, obra de D. Antonio Bidón
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En 1.930, y tras diversas gestiones infructuosas con otras Hermandades, Heliodoro Sancho Corbacho (por aquel entonces prioste) dio cuenta del acuerdo alcanzado con el escultor D. Antonio Bidón Villar para que, de forma gratuita realiza “un rostro y manos de tristeza de Nuestra Señora de madera de cedro y tamaño natural a mi costa. Con la mirada elevada al cielo en toda perfección, y hecho el encarnado de la Imagen por mi mano”. (Contrato de 29 de Junio de 1.930). El artista la representó de edad madura, y expresión de dolor dramático. Tras la aprobación de los Hermanos, la nueva imagen fue bendecida por el Cardenal Ilundain en Marzo de 1931. Aunque los textos coetáneos reflejan la aceptación generalizada de la Dolorosa por parte de los Hermanos, nueve años más tarde sería sustituida por no considerarse idónea al fin pretendido. (Según la carta dirigida a los hermanos en 1.942 por el Hermano Mayor “no producía esa emoción interior, ya fuera individual o colectivo, que surge necesariamente de la contemplación devota de la Imagen.”)
De esta forma se inició una nueva búsqueda que concluyó con la propuesta realizada por D. José Hernández Díaz para que se adquiriera la Virgen del Dulce Nombre de María, propiedad de la Hermandad del Despedimiento de Cristo, Santísimo Cristo de las Virtudes y Dulce Nombre de María, que hasta su extinción radicaba en la Iglesia Parroquial de San Isidoro. Según el autor de la propuesta “Dicha Imagen en nada desmerece de las demás Cofradías de Sevilla. Que tiene en su rostro una expresión de dolor que puede corresponder al título de Angustia perfectamente... siendo digna artísticamente de figurar al lado de nuestro amantísimo titular.”
1945; Virgen de la Angustia, obra de D. Juan de Astorga
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El día 9 de Abril de 1.942 el Hno. Mayor dirigió una carta a la máxima autoridad eclesiástica en la que solicitaba la iniciación de los trámites oportunos para conseguir la cesión de la Imagen “a fin de tributársele el culto debido tanto interno como externo”, y tras varios meses de dilación (al no haberse podido reunir la Junta de Bienes) el Arzobispado dio su beneplácito a la cesión, que se formalizaría a cambio de 2.000 pesetas (cantidad en la que fue previamente tasada por los Sres. Rivera García y Hernández Díaz) más 500 en concepto de limosna. Esa cantidad fue sufragada gracias a desinteresadas donaciones de los Hermanos.
El día 1 de Octubre de 1.942, previa entrega de la precitada cantidad, la Santísima Virgen fue trasladada hasta la Iglesia de la Anunciación, donde fue recibida por la Junta de Oficiales y el rector de la Universidad, y el domingo 22 de Noviembre de 1.942 fue bendecida bajo la advocación de Virgen de la Angustia. De ésta forma (y en palabras del Hermano Mayor) quedaban los titulares “completados a modo real y artístico, y antes que nada religioso, moviendo a la verdadera devoción a sacrosanto misterio de la tragedia del Gólgota”.
1946; Primera salida procesional del paso de palio.
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El 16 de Abril de 1.946, Martes Santo, la Santísima Virgen realiza su primera salida procesional con la Hermandad, aún cuando ya con anterioridad lo había hecho, 1.817-1.820 con la precitada Cofradía de los Pescadores). El paso de Palio, diseñado por D. Joaquín Castilla, y que ya empezaba a vislumbrarse, en mucho distaba del antiguo palio de terciopelo negro sostenido por doce varas de madera pintada que en las anteriores ocasiones había utilizado.
Resulta relevante destacar que desde su adquisición la Santísima Virgen ha sido sometida a diversas restauraciones, siendo las mas importantes las efectuadas en 1.951 por José Rivera y en 1985 por Luis Álvarez Duarte.