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El origen de la Hermandad se encuentra en la iniciativa de un grupo de personas que, a lo largo del año 1924, mantuvieron una serie de reuniones en el Laboratorio de Arte de la Facultad de Filosofía y Letras, donde fue perfilándose esa iniciativa. En ellas se redactaron unas Reglas que, previa remisión a la máxima autoridad Eclesiástica, fueron aprobadas el 17 de Septiembre de 1924.
El 17 de Noviembre de 1924, se celebró en la Iglesia de la Universidad el Cabildo Fundacional de la Hermandad, en el que se dió cuenta de la precitada aprobación de reglas y se eligió la primera mesa de Gobierno de la Corporación. Ya desde ese primer acto, se puede apreciar la vinculación de la Hermandad con la Universidad de Sevilla, ya que en ese Cabildo Fundacional el Vicerrector juró las reglas en nombre del claustro universitario.
En los primeros años de andadura de la Hermandad hubo multitud de disparidad de opiniones en el seno de la misma, ejemplos de las cuales son las que surgieron en torno a la conveniencia de que el paso del Cristo llevase acompañamiento musical y la ostentación y derroche en los actos de culto. Otro problema que surgió en los primeros años fue el económico, ya que no se cumplieron las iniciales previsiones de hermanos. Se buscaron distintas medidas para solucionar estos problemas económicos, intentando la vinculación con la Universidad para captar nuevos hermanos y obtener nuevas fuentes de ingresos. Sin embargo si consideramos la evolución de las cifras de hermanos, no se entiende el pesimismo reinante salvo que las expectativas iniciales fueran muy altas.
El 30 de abril de 1932 la Hermandad se enfrentó a un momento muy dificil que podía haber llevado a su desaparición. En esta fecha, para respetar el carácter laico de la Universidad, el Rector comunicó a la Hermandad la clausura al culto de la iglesia y no autorizó a la cofradía a trasladar las imágenes a otro lugar. Este acontecimiento histórico, unido a la politización de cualquier aspecto religioso, obligó que los cultos se celebraran hasta el año 1935 en la Parroquia del Divino Salvador, ante dos fotografías de nuestros Titulares. Con la vuelta a la actividad ordinaria en la Universidad (19 de Febrero de 1935), la Hermandad se afianzó y el número de hermanos sufrió un espectacular aumento.
No obstante lo anterior, y a pesar de las dificultades reseñadas, podemos afirmar que la Hermandad fue bien recibida en el ambiente cofrade, y si bien se intentó hacer estación de penitencia en 1925, no fue considerado oportuno por el Rector y se aplazó hasta el año 1926. En 1930 Antonio Bidón realizó gratuitamente para la Hermandad una imagen de la Santísima Virgen, que fue bendecida por el Cardenal Illundáin en 1931.
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