|
|
Con la nueva etapa en su gobierno la actividad de la Cofradía volvió más a su interior, aunque sin abandonar la proyección exterior. Se pretendía realizar otro tipo de actos dirigido a los hermanos y al mundo universitario. Esta nueva etapa también se vio reflejada en la confección de unas nuevas reglas donde se reflejaron los nuevos conceptos de espiritualidad, asi como la integración, al menos parcial, de las hermanas en la vida institucional de la corporación. Por otro lado, los quinarios volvieron a realizarse en la capilla universitaria.
Una de las consecuencias del incremento de la vida de hermandad fue la presencia de un colectivo joven con una cierta capacidad de iniciativa, aunque no existía un grupo organizado. Se organizaron convivencias y grupos de preparación para los que iban a recibir el sacramento de la confirmación, actividades que asumiría luego el S.A.R.U.S. (Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla). También se desarrollaron actividades asistenciales, se costearon el llamador para el paso de la Virgen y el rosario que ésta porta en la estación de penitencia. La participación de los jóvenes decaerá en los años posteriores.
También se potenció la actividad cultural de la hermandad. Entre las actividades de este tipo cabe nombrar la convocatoria anual de un concurso para elegir el cartel anunciador del pregón universitario, la concocatoria de concursos literarios y la celebración de numerosas conferencias y charlas. También cabe destacar la presencia del Cristo en una exposición celebrada en el Alcázar con lo más importante del patrimonio cultural de la Universidad. También se colaboró con el pabellón de la Santa Sede en la Exposición Universal de 1992 y con el Congreso Eucarístico de 1993.
En estos años la talla del Cristo sufrió diversas restauraciones destacando la realizada en 1983 tras su caída, y la más importante de todas en 1994 en el Instituto de Restauración del Ministerio de Cultura.
También hay que mencionar los numerosos actos celebrados en el año 1999 para la conmemoración del 75 aniversario de la Hermandad. Entre ellas se encuentra la realización de un nuevo altar para la Virgen de la Angustia. Los actos culminaron con una misa celebrada en la iglesia de la Anunciación presidida por el Arzobispo de Sevilla.
En el año 2001 se consiguió la donación a la Hermandad del diseño completo del paso de la Virgen de la Angustia, pretendiéndose con ésto la culminación del mismo y el bordado del manto de la Virgen.
En el año 2.003 es elegida la Imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte para presidir el Vía Crucis del primer lunes de Cuaresma, organizado por el Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, teniendo lugar dicho acto en las naves catedralicias, la noche del 10 de marzo del mencionado año.
Tras cuatro años de intenso trabajo, el Martes Santo de 2.005 se estrena el manto procesional para la Santísima Virgen de la Angustia En la actualidad se encuentra en proceso de elaboración los faldones que en su día culminarán ese sueño que comenzara en el año 1.943.
|
|