|
ORACION DE D. JAVIER PEDEGRAL TRUJILLO.
Señor, me vuelvo a arrodillar ante ti, un año más , sigo siendo un joven estudiante en un largo camino de fe, que ahora termina su filón universitario, y un año más no paro de darte las gracias por los honores que me haces disfrutar ante ti. Es un placer estar orando delante de ti tan cerca, con esa singular belleza dolorosa que nos presentas en tu Buena Muerte, me hace, caer en la reflexión y oración de todo lo vivido durante este año. Gracias Señor por seguir siendo el que alimenta mi camino de Fe, ese camino que muchos jóvenes tomamos en la niñez y del que por desgracia a veces nos descarriamos. No dejes señor que perdamos ese camino y volvamos a ser niños en su primera comunión o porque no, adolescentes que confirman la querencia de seguirte, guíanos en tu buena muerte por senderos de creencia y disfrute de tu sabia vida.
Sigue, Señor, enseñandome magistralmente lecciones de Fe, en la tan difícil asignatura que es la sociedad en la que vivimos, sean tus clases la que nos enseñen la caridad para con el prójimo, la solidaridad entre las gentes y el buen hacer; valores que son cristianos y que nadie nos los podrá arrebatar, por mucho que nos quieran mostrar las realidades vanidosas no fundada en valores y si avocadas al feroz consumismo, que mata de hambre a millones de inocente niños. Si Señor, cuantas veces habremos pedido su salvación, pero ¿cuanto hemos hecho por solucionarlos?.
Es el momento Señor que nos impongas un compromiso, si un compromiso para con los demás, que nos exijas que salgamos a las calles a ayudar, a oír, a ver, a sentir, como hay gente que no llega a tus puertas, porque no tiene piernas, a aquellos que no te pueden ver porque son ciegos de amor, a otros que no te miran porque llevan la vanidad de la vergüenza. ¡Si señor enséñanos desde tu humilde cruz, a que soportemos el cirio nazareno del compromiso social, que hoy estemos aquí rindiéndote pleitesía en tan bonito quinario, pero que mañana tengamos nuestras mangas remangadas, listas para tender nuestras manos a aquel que lo necesite!.
Tenemos que llegar más allá, ¡Tu lo hiciste Señor!, por nosotros moriste ahí, en ese madero triste y dramático con tu cuerpo magullado. Lo hiciste por nosotros, tus hijos, y ahora lo rememoramos un año, más, con la llegada de la semana santa, la reflexión que empezó con la ceniza, se plasma en tu andar del martes santo.¡ no nos dejes ahí Señor! no, te pido que no solo veamos cirio, plata y costal en lo que esa Semana Significa para nosotros los cristianos, no nos dejes caer en la pobre simplicidad de un crucificado, no señor ahonda en nosotros, te pido que nos exijas, que oremos, que entendamos, que pensemos, que busquemos ese mas allá de tu muerte, su significado, el ¿Por qué? De tu Amor, un amor que sabe a muerte, a buena muerte y que tan bien te lucen tus hermanos bajos andas universitarias.
Un quinario más acaba, y la cuaresma ya exhala buscando perfumes de incienso, por las calles de Sevilla. Aceptemos el compromiso que Ellos nos piden, y asumamos el reto de llevar su cruz a donde otros reniegan, sus clavos a la sinrazón, sus hachones a la vida sin luz y sus claveles a donde la alegría brilla por su ausencia.
Un año más tomamos el compromiso renovado de lo que esta reflexión engloba, ayúdanos Señor, a mantener viva la llama que hoy encendemos y alumbrar nuestros sentimientos más de ti, en los momentos más difíciles.
Santísimo cristo de la Buena Muerte , solo te pide este humilde estudiante, que nos ilumines y guíes con tu mirada para que podamos ver siempre el camino cristiano, sencillo, y bueno.
¡Que así sea!
Javier Pedregal Trujillo
|
|